EN DORADO, PON UN TOQUE DE LUJOLa silla de rejilla en pan de oro eleva el clima decorativo en un conjunto marcado por los tonos tostados, como el tabaco de los sofás y el puf de piel que actúa de mesa de centro. Es una pieza antigua estratégicamente situada para ser el foco de interés visual, aunque integrándose perfectamente en la composición del salón.
REFERENTE DE ATENCIÓNUn clásico del diseño luce como una de las adquisiones estrella en este espacio, decorado por la interiorista Montse Esteva. Se trata del modelo RAR, creado por los Eames, en 1950. Se consiguió en la web Intangibles. También puedes encontrarla en Vitra.
ESCOGE UNA TAPICERÍA LLAMATIVASobre todo si las líneas del asiento son muy sencillas. Aquí, el decorador Jorge Aguado completó la zona de recibo con una pareja de descalzadoras antiguas actualizadas con una tapicería que imita piel de potro. Al igual que la consola de hierro y los espejos, proceden del estudio del interiorista, Showroom Decoración.
HAZ ESPECIAL EL CUARTO DE BAÑOCon una silla Luis XVI tapizada en dorado, el interiorista Luis Puerta consiguió otorgar sofisticación y glamour al baño. El papel pintado de la pared es de la firma Elitis.
DISEÑO PARA UN AMBIENTE NATURALEl cuero blanco de la butaca Butterfly, procedente de Coriumcasa, destaca sobre el look sosegado de este rincón del salón. La alfombra de origen turco enmarca el ambiente, compuesto por una mesa de madera realizada a medida. Sobre ella, adornos tribales, de Azul-Tierra. Detrás, cuadros del artista Albert Cruells y unos bustos de mármol.
RECURRE A LA FORMA PARA CREAR CONTRASTEEn este salón, marcado por las líneas rectas, la silueta redondeada de la butaca Swan, un diseño de Arne Jacobsen para Fritz Hansen adquirido en Greek, basta para destacarla sobre el resto del mobiliario. Los sofás, de Grassoler, y los dos pufs de piel de potro que actúan de mesa se encuadran en la alfombra, de The Rug Company, y distribuida por BSB. Es una propuesta de las interioristas Emma Farrás y Maribel Caballero.
TRIUNFA CON UN MIX EFECTICISTALa butaca del siglo XVIII, tapizada con un terciopelo adamascado de Andrew Martin, y el aparador Louis Philippe conviven con la mesa Tulip y sillas Bertoia, de Knoll. Es una idea del interiorista Mikel Irastorza, quien también eligió el papel pintado de la pared, de Osborne & Little.